Relación de sitios visitados

La Rayúa

Madrid 30 de Noviembre de 2016                             volver al listado

Convocatoria

 

Apóstol de la religión gastrosófica y admirado amigo mío :

La confidencia in articulo mortis de un chamán tungús, vendedor de bolsos falsificados de Gucci en los aledaños de la estación de Atocha, ha permitido saber –con asombrosa precisión- a un conspicuo miembro de este Club, el número cabalístico de cinco cifras que corresponderá al del Premio Gordo del sorteo de Navidad del presente año 2016. No quiere el Profesor Soto, custodio –que es, por azar- de este grandísimo secreto, darlo a conocer sino a aquellos miembros de nuestra corporación que, cumpliendo las condiciones que impuso aquel eximio provicero como contrapartida a su revelación, asistan a la próxima reunión plenaria (última del presente año) de nuestro Club.

Para hacer posible esta pasmosa vía de instantáneo enriquecimiento a todos cuantos compartimos con él las ásperas tareas de análisis degustativo de los diferentes cocidos que en esta Corte al cabo de los meses se ofrecen al poco avisado vulgo que en ella mora, hemos decidido celebrar una sesión magistral de estudio aplicado para, durante la misma, conferir aquel privilegio a los asistentes. Tendrá ella lugar -Deo favente- el próximo miércoles día 30 de noviembre, a las 14,30 horas. Y se celebrará en las instalaciones del restaurante La Rayúa, ubicado en el número 3 de la madrileñísima calle de la Luna.

Mejor que yo sabes que lo de los “tres vuelcos” que la ortodoxia exige al cocido madrileño para serlo de veras, deriva del orden en que se vacía de contenido el puchero dentro del cual aquel –en teoría- se elabora. Para lo cual es condición inexcusable (y evidente) la existencia del puchero mismo. Pero no menos bien conoces que, por mor de la eficiencia productiva que los tiempos exigen, la técnica “pucherística” es ¡ay! en nuestros días cada vez menos frecuente, siendo reemplazada por la elaboración culinaria de modo simultáneo en grandes recipientes colectivos. No es tal el caso de este establecimiento, donde el condumio nos será servido en sendos pucheros individuales. De este modo, si el contenido no es de nuestro agrado, podremos utilizar el recipiente como proyectil apto para abrir la cabeza de sus propietarios, o, en todo caso, quebrarlo contra el suelo en un acceso de ira.

Todas ellas son razones para que ese día no nos regatees tu bienquista compañía. Deja que, una vez más, te ruegue avises anticipadamente de ella (que luego pasa lo que pasa). Date ya –provisionalmente- por abrazado hasta que ese día pueda hacerlo –como deseo con vehemencia- en persona.

 Fdo :  Guillermo PIERA  

 Presidente

 

 

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